{"id":85,"date":"2026-07-06T11:04:04","date_gmt":"2026-07-06T09:04:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.albertolacasa.com\/es\/?p=85"},"modified":"2026-07-06T11:04:04","modified_gmt":"2026-07-06T09:04:04","slug":"replicar-a-los-iliberales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.albertolacasa.com\/es\/2026\/07\/06\/replicar-a-los-iliberales\/","title":{"rendered":"Replicar a los iliberales"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.albertolacasa.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ChatGPT-Image-6-de-jul.-del-2026-10_43_39-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-87\" srcset=\"https:\/\/www.albertolacasa.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ChatGPT-Image-6-de-jul.-del-2026-10_43_39-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.albertolacasa.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ChatGPT-Image-6-de-jul.-del-2026-10_43_39-300x169.png 300w, https:\/\/www.albertolacasa.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ChatGPT-Image-6-de-jul.-del-2026-10_43_39-768x432.png 768w, https:\/\/www.albertolacasa.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ChatGPT-Image-6-de-jul.-del-2026-10_43_39-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.albertolacasa.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ChatGPT-Image-6-de-jul.-del-2026-10_43_39.png 1672w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los comentarios m\u00e1s repetidos en entornos pol\u00edticamente activos es la necesidad de estar presentes en las redes. Les preocupa la insuperable presencia de ideas iliberales y la enorme difusi\u00f3n de su mensaje. Si ellos han podido hacerlo, nosotros tambi\u00e9n deber\u00edamos ser capaces. Tenemos que llegar a los j\u00f3venes, dicen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, algunos se lanzan a hacer v\u00eddeos, publicaciones y explicaciones breves de las decisiones pol\u00edticas que toman los grupos en los que participan. Muchas horas de trabajo para conseguir el mismo pu\u00f1ado de \u00abme gusta\u00bb, siempre de las mismas personas y con una difusi\u00f3n m\u00ednima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 es lo que ellos hacen bien y nosotros no? \u00bfSe trata de publicar con m\u00e1s frecuencia? \u00bfDe ser m\u00e1s sint\u00e9ticos? \u00bfDe apelar a las emociones? \u00bfQuiz\u00e1 no difundimos suficientemente esos contenidos a trav\u00e9s de los grupos informales de WhatsApp que articulan la comunicaci\u00f3n de las agrupaciones pol\u00edticas, sindicales o de las entidades? \u00bfO el problema es que \u00abnuestra\u00bb gente no se lo toma en serio, no abre los contenidos y no los comparte lo suficiente, dej\u00e1ndonos enterrados en la inmensa riada de publicaciones? \u00bfPor qu\u00e9 ellos s\u00ed y nosotros no?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El poso que lo hace posible<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las herramientas \u2014las redes p\u00fablicas, las privadas, los portales de v\u00eddeo, los pseudomedios\u2026\u2014 que han difundido a gran velocidad su discurso no exist\u00edan a comienzos de siglo. Podr\u00eda deducirse, por tanto, que la principal causa de este proceso es su aparici\u00f3n. Sin embargo, se trata de una explicaci\u00f3n parcial por dos motivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay que olvidar que, del mismo modo que se ha difundido el discurso de pseudoperiodistas y analistas fan\u00e1ticos gracias a las redes, tambi\u00e9n nos han llegado con fuerza discursos procedentes de la disidencia. Aunque no acabaran bien, las Primaveras \u00c1rabes son inexplicables sin Twitter \u2014mantendr\u00e9 el nombre antiguo porque tengo la sensaci\u00f3n de que \u00abX\u00bb resulta poco explicativo\u2014, como tampoco se entienden sin las redes los movimientos sociales previos a la guerra en Ir\u00e1n o la organizaci\u00f3n de los movimientos democr\u00e1ticos en Hong Kong. En una conferencia que dio en Barcelona, Cristina Fallar\u00e1s destacaba que sin las redes no se entiende el \u00e9xito del movimiento #MeToo. Las redes, por tanto, tienen potencial para difundir toda clase de causas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que ha permitido que estos discursos arraiguen es el momento hist\u00f3rico. Si esos mismos discursos extremos se hubieran producido a finales del siglo pasado, \u00bfhabr\u00edan tenido el \u00e9xito que tienen ahora? Lo dudo. De hecho, ya hab\u00eda personas defendiendo esos valores desde grandes medios, sobre todo emisoras de radio, pero muy poca gente las escuchaba seriamente. Si las condiciones sociales y pol\u00edticas fueran las de hace dos d\u00e9cadas, probablemente no hablar\u00edamos de la actualidad en los t\u00e9rminos en que lo hacemos hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe un sustrato, un poso que alimenta ese crecimiento mediante dos factores. El primero es muy sutil, escurridizo y hasta cierto punto inc\u00f3modo. Durante cuarenta a\u00f1os, la sociedad ha mejorado a base de reconocer derechos a las personas. Algunos hemos recibido esos cambios con alegr\u00eda, convencidos de que otorgar derechos no es m\u00e1s que reconocer a los dem\u00e1s en su diversidad. Seg\u00fan dec\u00edamos, no perjudica a nadie y mejora la vida de quienes los reciben. Otros, como el viento soplaba a favor de ampliar esos derechos, los aceptaban con los dientes apretados. Pero nos enga\u00f1\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es ingenuo pensar que las conquistas del feminismo, por poner un ejemplo, salen gratis para los hombres. Reconocer que las mujeres pueden ejercer las mismas responsabilidades que un hombre implica que aumenta la competencia por los puestos de trabajo. El \u00e9xito del f\u00fatbol femenino resta tiempo de atenci\u00f3n \u2014uno de los bienes m\u00e1s valiosos\u2014 a otros deportes, esencialmente masculinos, porque pr\u00e1cticamente todos los que gozan de prestigio social lo son. La presencia de hero\u00ednas en el cine reduce la n\u00f3mina de superh\u00e9roes masculinos \u2014aunque nunca lleguen al 50 %, muchos espectadores se quejan y lo consideran rid\u00edculo y forzado\u2014. La lista es tan larga que no terminar\u00edamos nunca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando un grupo con poder y reconocimiento social \u2014los hombres, en este caso\u2014 acepta o se ve obligado a aceptar los derechos de otro colectivo, se ve forzado a compartir recursos \u2014econ\u00f3micos, prestigio social, presencia e importancia\u2014 que antes disfrutaba sin competencia. \u00bfHasta qu\u00e9 punto un colectivo poderoso cede sin hacer ruido? Depende.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed entra el segundo factor. Cuando las condiciones, sobre todo las materiales, mejoran de forma evidente, hay recursos para todos y las renuncias resultan menos costosas, o al menos lo parecen. Pero cuando deja de entrar riqueza y los recursos dejan de crecer, la lucha por lo que queda sobre la mesa se endurece. Es entonces cuando quienes aceptaban esos cambios con los dientes apretados escuchan a quienes dicen que las mujeres han ido demasiado lejos. Y quienes lo aceptaban de buen grado pueden sentir la tentaci\u00f3n de concluir que quiz\u00e1, efectivamente, se ha exagerado. Es ahora cuando mantenerse firme resulta m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo mismo puede aplicarse a los homosexuales \u2014que implican pensiones de viudedad o adopciones\u2014, a las personas trans \u2014financiaci\u00f3n de los procesos de transici\u00f3n de g\u00e9nero, medicamentos costosos\u2014, a las minor\u00edas nacionales \u2014compartir decisiones pol\u00edticas estrat\u00e9gicas que pueden ir en contra de tus propios intereses\u2014 o a los inmigrantes. Existe abundante literatura que demuestra que el rechazo a los reci\u00e9n llegados no se asocia tanto a su origen o etnia como al propio proceso migratorio. All\u00ed donde las poblaciones son estables, aunque convivan diferentes etnias y or\u00edgenes, disminuyen las actitudes contrarias a la inmigraci\u00f3n; es lo que se conoce como la \u00abhip\u00f3tesis del contacto\u00bb. En cambio, all\u00ed donde se producen cambios demogr\u00e1ficos r\u00e1pidos, con independencia de las diferencias \u00e9tnicas o del volumen real de poblaci\u00f3n inmigrante, aumentan las reacciones negativas: la llamada \u00abteor\u00eda de la amenaza al grupo\u00bb. Cuando existe el temor a tener que repartir tu porci\u00f3n del pastel, crece el rechazo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El empobrecimiento del discurso<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dec\u00eda antes que las redes solo explican parcialmente las causas y que, potencialmente, pueden difundir cualquier otro mensaje. Pero que tengan ese potencial no significa que lo hagan en la pr\u00e1ctica ni que lo hagan con la misma intensidad. Por sus propias caracter\u00edsticas, son al mismo tiempo causa y consecuencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La desvinculaci\u00f3n entre productividad y salarios comienza con la llegada de la tecnolog\u00eda y las deslocalizaciones durante los a\u00f1os ochenta. Ah\u00ed empieza la reconcentraci\u00f3n de la riqueza en pocas manos que hoy convierte a nuestras sociedades en profundamente desiguales. La aparici\u00f3n de internet en los a\u00f1os noventa consist\u00eda, en sus primeras etapas, esencialmente en contenido. Las expectativas que gener\u00f3 hicieron crecer las bolsas hasta que estall\u00f3 la burbuja de las puntocom a comienzos de siglo. Para evitar una paralizaci\u00f3n de la econom\u00eda, las autoridades estadounidenses redujeron dr\u00e1sticamente los tipos de inter\u00e9s, lo que provoc\u00f3 la firma masiva de hipotecas para compensar los escasos m\u00e1rgenes del cr\u00e9dito, frenada bruscamente con el famoso colapso financiero de 2008. Desde entonces, la econom\u00eda nunca se ha recuperado del todo \u2014la escasez de recursos persiste\u2014 e internet, y especialmente las redes sociales actuando como medios de comunicaci\u00f3n mediante la transmisi\u00f3n y el filtrado de contenidos, han alimentado y agravado el problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es cierto que sin internet tampoco habr\u00edan existido movimientos como #MeToo, el 15-M, Occupy Wall Street, Fridays for Future \u2014que dio notoriedad a Greta Thunberg\u2014, Open Arms, Black Lives Matter, el Umbrella Movement de Hong Kong, las Primaveras \u00c1rabes o el Proc\u00e9s y Tsunami Democr\u00e0tic en Catalu\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero las redes son inseparables de la hipersimplificaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n: sin intermediarios, m\u00e1s directa y m\u00e1s \u00abdemocr\u00e1tica\u00bb, en el sentido de que cualquiera puede difundir su mensaje. Los algoritmos de estos entornos buscan mantenernos conectados el mayor tiempo posible, favoreciendo la especulaci\u00f3n, la inmediatez sin verificaci\u00f3n, la emocionalidad y la confrontaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cristina Fallar\u00e1s, en la misma conferencia a la que hac\u00eda referencia, afirm\u00f3 \u2014y comparto plenamente esa idea\u2014 que el movimiento #MeToo no pod\u00eda haber surgido en los medios tradicionales porque quienes los dirig\u00edan eran hombres; yo a\u00f1adir\u00eda: hombres poderosos. Sin embargo, esas redes tambi\u00e9n tienen propietarios con intereses propios. No puede esperarse un algoritmo neutral, especialmente cuando, como hemos visto, forman parte inseparable de este proceso de concentraci\u00f3n econ\u00f3mica y de poder, con la consiguiente reducci\u00f3n de recursos disponibles para el resto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tenemos numerosos ejemplos de c\u00f3mo las redes no han actuado de forma neutral: la manipulaci\u00f3n del refer\u00e9ndum del Brexit mediante Cambridge Analytica, la intervenci\u00f3n de Internet Research Agency en las elecciones estadounidenses de 2016 o los v\u00ednculos actuales con la administraci\u00f3n Trump. Es un juego con las cartas marcadas, en el que la notoriedad que puedes alcanzar siempre est\u00e1 condicionada por lo que se decide en unos pocos despachos. El potencial amplificador del discurso siempre favorecer\u00e1 las ideas que beneficien a quienes controlan esas plataformas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La comunicaci\u00f3n desde los m\u00e1rgenes<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante un contexto tan favorable a la reconcentraci\u00f3n de los derechos \u2014o, m\u00e1s exactamente, de su disfrute\u2014 resulta indudable que el uso que han hecho de las redes ha sido inteligente. En cambio, no es tan evidente que puedan utilizarse con la misma eficacia para difundir discursos opuestos, ni siquiera en un escenario te\u00f3ricamente neutral desde el punto de vista del algoritmo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata de discursos antiinstitucionales, construidos desde los m\u00e1rgenes. Su fuerza reside, precisamente, en la sensaci\u00f3n de que \u00abno hay nadie detr\u00e1s\u00bb. Es simplemente alguien que, de forma libre y por convicci\u00f3n personal, decide defender una determinada posici\u00f3n. Si durante d\u00e9cadas el poder ha estado en manos de un conjunto de instituciones \u2014partidos pol\u00edticos, gobiernos, parlamentos, ONG, organizaciones supranacionales, la Iglesia\u2026\u2014 y esas instituciones nos han conducido a una situaci\u00f3n de competencia por las migajas, entonces carecen de autoridad moral para hablar del problema. Cuando organizaciones pol\u00edticas, actuando de buena fe, intentan explicarse a trav\u00e9s de las redes, lo que obtienen es un <em>swipe up<\/em> \u2014el gesto de deslizar hacia arriba para pasar al siguiente contenido\u2014 en cuanto el usuario identifica qui\u00e9n es el emisor del mensaje. Todo ocurre antes incluso de que pueda escuchar una sola frase.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son discursos emocionales, nacidos desde las entra\u00f1as o desde la herida, y muy din\u00e1micos, con constantes cambios de ritmo y de tono. No son grandes reflexiones. Aunque existen excepciones \u2014es evidente que algunos poseen amplios conocimientos y razonan con solvencia\u2014, en t\u00e9rminos generales presentan una l\u00f3gica pobre. Expresan en voz alta aquello que \u00abtodo el mundo\u00bb piensa. \u00abLas mujeres se aprovechan de que la ley las favorece\u00bb o \u00ablos inmigrantes se quedan con todo\u00bb no necesitan demostraci\u00f3n porque \u00abes evidente\u00bb. \u00abTodo el mundo lo ve\u00bb. Quien no lo hace es porque o bien vive del sistema gracias a las \u00abpaguitas\u00bb, o bien le falta inteligencia. La centralidad de estas ideas posee un enorme poder: hace innecesario demostrar aquello que se afirma. Est\u00e1 en la calle; basta con mirar alrededor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablan de un mundo que ha empeorado, pero, puesto que creen haber identificado la ra\u00edz del problema, ofrecen una salida esperanzadora. Solo hace falta eliminar las causas. Si el problema es que la presencia de inmigrantes agota los impuestos que pagamos, basta con prohibir su entrada. No hay espacio para incorporar al debate las causas sociales y econ\u00f3micas del fen\u00f3meno migratorio \u2014ni en origen ni, sobre todo, en destino\u2014, ni para a\u00f1adir variables de an\u00e1lisis como la demograf\u00eda, la relaci\u00f3n entre delincuencia y riqueza o los niveles de utilizaci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos. Da igual porque, como dec\u00edamos, \u00abse ve en la calle\u00bb. A sus ojos, la complejidad solo sirve para ocultar la verdadera causa del problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lenguaje debe ser duro, contundente e implacable. Las redes compiten por nuestra atenci\u00f3n. Cada plataforma tiene sus particularidades, pero, en t\u00e9rminos generales, cualquier interacci\u00f3n con un contenido contribuye a amplificarlo: comentar, compartir o reproducir son las m\u00e1s evidentes. Pero incluso abrir la descripci\u00f3n o leer los comentarios ayuda a incrementar su difusi\u00f3n. Por eso quienes utilizan un tono agresivo y provocador parten con ventaja. Incluso quienes entran para insultarlos o burlarse de ellos acaban recompens\u00e1ndolos con m\u00e1s visualizaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica, cuando se hace bien, es compleja. Intentar reproducir esa complejidad desde organizaciones que llevan d\u00e9cadas actuando \u2014partidos, entidades, periodistas o comunicadores\u2014 les resta credibilidad. No solo deber\u00edan explicar el nuevo mundo que desean construir, sino tambi\u00e9n por qu\u00e9 no lo han hecho hasta ahora. Y esa segunda explicaci\u00f3n, necesariamente, resulta mucho menos apasionada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la principal caracter\u00edstica de este fen\u00f3meno es que no responde a una comunicaci\u00f3n centralizada ni corporativa. Los primeros grandes altavoces fueron personas sin una organizaci\u00f3n detr\u00e1s. Uno de los casos m\u00e1s exitosos fue el de Sergio Candanedo. A mediados de la d\u00e9cada de 2010 cre\u00f3 un canal de v\u00eddeo llamado \u00abUn T\u00edo Blanco Hetero\u00bb. Disfrazado de preservativo, con gafas de sol y sudadera negra que ocultaban completamente su identidad, criticaba los avances del feminismo. Durante un tiempo nadie sab\u00eda con certeza qui\u00e9n era, hasta que decidi\u00f3 mostrarse p\u00fablicamente. El carisma del personaje explot\u00f3 y reuni\u00f3 cientos de miles de seguidores en muy poco tiempo. No era el proyecto de ning\u00fan lobby ni de ning\u00fan grupo interesado en difundir el discurso de un partido pol\u00edtico. Como \u00e9l aparecieron muchos otros, la mayor\u00eda sin \u00e9xito. Precisamente esa ausencia de articulaci\u00f3n organizada en los inicios de muchos de estos divulgadores resulta clave para otorgarles legitimidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada v\u00eddeo tiene vida propia; el discurso aparece fragmentado. En uno puede atacar la feminizaci\u00f3n de la sociedad y en el siguiente afirmar que \u00abtodos los pol\u00edticos son iguales\u00bb. As\u00ed, una persona feminista que solo vea el segundo v\u00eddeo puede compartirlo convencida de que transmite una cr\u00edtica razonable, sin darse cuenta de que est\u00e1 ayudando a ganar seguidores a alguien que en el siguiente contenido difundir\u00e1 mensajes radicalmente opuestos a sus propios valores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se hizo especialmente conocido el caso de Rub\u00e9n Gisbert. El joven abogado colaboraba con el medio conservador <em>El Imparcial<\/em> y publicaba v\u00eddeos en YouTube. Durante las inundaciones provocadas por la DANA que devast\u00f3 la comarca valenciana de l&#8217;Horta Sud, public\u00f3 un v\u00eddeo en el que culpaba de la tragedia a todos los partidos pol\u00edticos. El v\u00eddeo se difundi\u00f3 como la p\u00f3lvora. El equipo del programa de Iker Jim\u00e9nez lo contrat\u00f3 como colaborador y, antes de una conexi\u00f3n en directo, lleg\u00f3 incluso a mancharse los pantalones de barro para aumentar el dramatismo de la escena. Puro sensacionalismo en un contexto en el que acababa de morir tanta gente. Adem\u00e1s, antes y despu\u00e9s de aquel v\u00eddeo insisti\u00f3 una y otra vez en que en el aparcamiento de un centro comercial hab\u00edan fallecido centenares de personas \u2014afirmaba conocer perfectamente el lugar\u2014, algo que era completamente falso. En su canal de YouTube abundan los v\u00eddeos de contenido delirante. Sin pretenderlo, muchas personas acabaron dando difusi\u00f3n a unas ideas profundamente contrarias a las suyas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La legitimaci\u00f3n a trav\u00e9s de los medios tradicionales<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La constelaci\u00f3n de creadores de contenido que transmiten mensajes similares es enorme. Adem\u00e1s, es autorreferencial: se citan unos a otros, conversan entre s\u00ed, organizan charlas conjuntas y atacan e insultan a quienes hacen exactamente lo mismo desde otros espacios ideol\u00f3gicos. Una forma de mantener constantemente la olla hirviendo que genera comunidades de seguidores que viven esas disputas como si fueran combates de lucha libre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De forma natural, cada red social se ha especializado en un tipo de contenido, aunque todas apuntan en la misma direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">YouTube y los p\u00f3dcast est\u00e1n llenos de an\u00e1lisis, desmintiendo la idea de que los contenidos largos no tienen cabida. Un mismo creador puede analizar la DANA, la crisis en Ir\u00e1n, los movimientos democr\u00e1ticos de Hong Kong y los supuestos casos de corrupci\u00f3n de uno u otro partido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">TikTok e Instagram, con un estilo m\u00e1s desenfadado, distribuyen piezas breves que, en unos casos, buscan transmitir una idea concreta y, en otros, atraer audiencia hacia contenidos m\u00e1s extensos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Twitter (o X) es el espacio del debate, la descalificaci\u00f3n, el insulto y, por supuesto, tambi\u00e9n de la distribuci\u00f3n de contenidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">LinkedIn est\u00e1 lleno de an\u00e1lisis m\u00e1s elaborados, aunque igualmente extremistas, que con frecuencia conectan el universo financiero con los valores del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo termina conformando un metaverso narrativo, como Star Wars, en el que las distintas l\u00edneas temporales se entrecruzan y producen un contenido interdependiente que se retroalimenta constantemente. Un espect\u00e1culo. A fuerza de ver a creadores de contenido diciendo \u00ablo evidente\u00bb, aquello que \u00abtodo el mundo calla\u00bb, el discurso acaba normaliz\u00e1ndose y salta a la conversaci\u00f3n p\u00fablica. Pero eso no basta. Hace falta reconocimiento y credibilidad m\u00e1s all\u00e1 de los usuarios de YouTube o LinkedIn.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es ah\u00ed donde entra en juego el capital. Uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s curiosos es la aparici\u00f3n de una red de pseudomedios que se alimentan casi exclusivamente de todo lo que ocurre en las redes sociales. Elaboran refritos de las noticias publicadas por los medios tradicionales y los rellenan con publicaciones de estos creadores de contenido. Los usuarios ven confirmados sus propios sesgos cuando alguien con apariencia de credibilidad \u2014aunque desconozcan el medio o qui\u00e9n est\u00e1 detr\u00e1s de \u00e9l\u2014 refuerza esa tesis mediante un titular y un texto redactado, en el mejor de los casos, por un becario. No existe verificaci\u00f3n de fuentes ni de datos. Porque, como hemos dicho, ese no es el objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el gran salto desde los m\u00e1rgenes hasta la centralidad se apoya en la feroz lucha por unas d\u00e9cimas de audiencia. La televisi\u00f3n fue durante mucho tiempo una industria con enormes recursos econ\u00f3micos y audiencias muy concentradas, lo que permit\u00eda producir programas muy costosos. A medida que aparecieron nuevos canales, las audiencias se fragmentaron y fue necesario contener los costes. La forma m\u00e1s barata de producir contenido es la tertulia: no hace falta desplazar equipos al lugar de los hechos, enviar corresponsales al extranjero ni dedicar horas al montaje en una sala de edici\u00f3n. Y, del mismo modo que ocurre en internet, un tertuliano conflictivo siempre obtiene mejores resultados que uno pausado y reflexivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La efervescencia de las redes sociales acaba, de vez en cuando, aumentando de intensidad hasta lograr que determinados asuntos salten al debate p\u00fablico. Eso anima a los programas matinales y a los magazines de tarde a invitar a representantes de ambas posiciones y, finalmente, quienes antes permanec\u00edan en los m\u00e1rgenes obtienen la legitimidad de defender p\u00fablicamente sus ideas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando una cuesti\u00f3n ocupa una posici\u00f3n tan central que discutirla conlleva un elevado coste social \u2014hace veinte a\u00f1os, por ejemplo, resultaba muy dif\u00edcil cuestionar que las mujeres merec\u00edan una mayor representaci\u00f3n de la que ten\u00edan\u2014, sentar frente a frente en una mesa a una persona que la defiende y a otra que la cuestiona supone legitimar a quien antes no dispon\u00eda de ese espacio. Da igual la calidad de sus argumentos: el nuevo marco presenta dos posiciones donde antes solo exist\u00eda una.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La presencia leg\u00edtima<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa es la raz\u00f3n principal por la que los medios de comunicaci\u00f3n tienen una responsabilidad social. El poder que conceden a alguien simplemente por sentarlo a una mesa de debate es enorme. En primer lugar, porque lo dotan de credibilidad \u2014mi abuela siempre repet\u00eda: \u00abSi sale en la televisi\u00f3n, ser\u00e1 verdad\u00bb\u2014. Y, en segundo lugar, porque le otorgan influencia sobre uno de los bienes m\u00e1s valiosos: la agenda pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es en ese momento cuando nuevas herramientas pol\u00edticas \u2014nuevos medios de comunicaci\u00f3n, partidos pol\u00edticos u organizaciones sindicales\u2014 pueden recoger los frutos de ese proceso. Un rendimiento pr\u00e1cticamente imposible para los actores tradicionales, precisamente por todo lo que han tenido que gestionar hasta ahora en una realidad compleja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una figura o una idea puede hacerse grande fuera de las instituciones y ser incorporada posteriormente por ellas; hacerlo a la inversa despierta desconfianza. La \u00fanica legitimidad que un partido puede ofrecer a un divulgador de sus ideas consiste en que la propia organizaci\u00f3n sea nueva, sin el peso de decisiones pasadas. Gestionar con \u00e9xito la complejidad nunca ha sido compatible con la simplificaci\u00f3n. Por eso los partidos de nueva creaci\u00f3n han crecido refugi\u00e1ndose en las redes sociales. Primero fue Podemos, impulsado por el 15-M \u2014aunque en este caso la defensa de la democracia y de los sectores m\u00e1s vulnerables estaba clara, tambi\u00e9n compart\u00eda los problemas derivados de simplificar la realidad mediante un manique\u00edsmo dif\u00edcil de sostener cuando se ejerce el poder\u2014. M\u00e1s tarde llegaron VOX en Espa\u00f1a y Alian\u00e7a en Catalu\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si somos sinceros, los partidos tradicionales tambi\u00e9n han intentado reproducir este modelo. Hoy sabemos que pr\u00e1cticamente todos ellos han comprado perfiles falsos para desgastar a sus adversarios y defender a sus l\u00edderes y argumentos. El fracaso de esa estrategia resulta evidente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, las reacciones de rechazo por parte de los actores tradicionales no hacen m\u00e1s que fortalecer a estos nuevos discursos, porque, al presentarse como cr\u00edticos con quienes nos han conducido hasta la situaci\u00f3n actual, esas reacciones se convierten en una prueba que confirma la validez de su relato.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El caso de Tatiana Ballesteros<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Terminaba el a\u00f1o 2020, el a\u00f1o de la pandemia. La gente, confinada en casa con ni\u00f1os y personas mayores, hab\u00eda vivido la incertidumbre, perdido el trabajo y los ingresos y, en muchos casos, incluso a seres queridos. En ese contexto, Tatiana, una crimin\u00f3loga de Segovia, public\u00f3 un v\u00eddeo muy bien realizado. En \u00e9l aparec\u00eda caminando lentamente mientras recordaba todos los sacrificios que hab\u00edan soportado los ciudadanos: quedarse en casa, comprar mascarillas a precios abusivos, cerrar negocios, educar a los hijos por internet, m\u00e9dicos y enfermeras haciendo dobles turnos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces aceleraba el paso tras afirmar que hab\u00eda llegado el momento de que fueran los ciudadanos quienes exigieran: que no subiera la factura de la luz, que se mantuviera la cuota de los aut\u00f3nomos, que se protegiera el presupuesto destinado a la investigaci\u00f3n, que se blindaran los contratos de quienes hab\u00edan estado en \u00abprimera l\u00ednea\u00bb durante la crisis sanitaria, que se defendiera al sector de la restauraci\u00f3n y que los pol\u00edticos no se subieran el sueldo. Comenzaba el cierre reclamando \u00abrespeto, dignidad y honor\u00bb, porque \u00abEspa\u00f1a est\u00e1 muy por encima de vosotros\u00bb \u2014de los pol\u00edticos, se entiende\u2014. Se preguntaba: \u00ab\u00bfVotar? \u00bfA qui\u00e9n?\u00bb. \u00abEspa\u00f1a necesita un capit\u00e1n para un barco que va a la deriva\u00bb, un capit\u00e1n que no se encuentra entre los actuales l\u00edderes. Finalmente, desped\u00eda el a\u00f1o citando \u2014de forma inexacta\u2014 una frase atribuida a Abraham Lincoln: \u00abSe puede enga\u00f1ar a una parte del pueblo durante alg\u00fan tiempo, pero no se puede enga\u00f1ar a todo el pueblo todo el tiempo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El v\u00eddeo estall\u00f3 en las redes sociales porque reun\u00eda todos los ingredientes para hacerlo:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Ella no era nadie conocido. Era una persona an\u00f3nima. Una m\u00e1s de los nuestros.<\/li>\n\n\n\n<li>La tesis central era ampliamente compartida: el hartazgo general hacia los pol\u00edticos, sus disputas est\u00e9riles y su desconexi\u00f3n de la realidad.<\/li>\n\n\n\n<li>Estaba muy cuidado visualmente y acompa\u00f1ado por una m\u00fasica que crec\u00eda en intensidad al ritmo del discurso.<\/li>\n\n\n\n<li>Las frases eran breves, como las de los grandes discursos de Martin Luther King Jr. (\u00abI have a dream\u00bb), Barack Obama (\u00abYes, we can\u00bb) o las mejores campa\u00f1as publicitarias que apelan a las emociones de identidad colectiva.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, cumpl\u00eda todos los requisitos para hacerse viral. Inmediatamente, mucha gente quiso saber qui\u00e9n era aquella mujer. Sobre todo porque algunos elementos de su discurso encajaban con la ret\u00f3rica populista utilizada por los divulgadores iliberales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Establec\u00eda una separaci\u00f3n muy clara entre unos ciudadanos que sufr\u00edan y unos pol\u00edticos que se aprovechaban de la situaci\u00f3n, insinuando incluso pr\u00e1cticas corruptas mediante referencias como las \u00abmascarillas con sobreprecio\u00bb o la idea de que los pol\u00edticos solo ped\u00edan sacrificios sin ofrecer nada a cambio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hac\u00eda constantes referencias a la identidad nacional, llegando en algunos momentos a una cierta exaltaci\u00f3n patri\u00f3tica, como cuando afirmaba que \u00abEspa\u00f1a est\u00e1 muy por encima de vosotros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Utilizaba valores habitualmente asociados al pensamiento conservador, como el \u00abhonor\u00bb, y acompa\u00f1aba sus palabras con un lenguaje corporal firme, se\u00f1alando con el dedo \u00edndice en determinados momentos y proyectando una imagen de autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Introduc\u00eda adem\u00e1s, de forma sutil, una cuesti\u00f3n que entonces ocupaba el centro del debate pol\u00edtico: si los bares deb\u00edan permanecer abiertos o seguir cerrados. Los partidos conservadores llegaron a equiparar tomarse una cerveza con la libertad frente a un Gobierno que lo prohib\u00eda por razones sanitarias. Ella, sin decirlo expl\u00edcitamente, apuntaba esa renuncia como otro sacrificio impuesto a la ciudadan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Incluso exist\u00eda un cierto tono de amenaza cuando contrapone los cuarenta y siete millones de espa\u00f1oles frente al reducido n\u00famero de pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Poco despu\u00e9s se descubri\u00f3 que hab\u00eda colaborado con una emisora propiedad de falangistas, Radio Ya, donde dirig\u00eda una secci\u00f3n sobre cr\u00edmenes, su especialidad profesional. A partir de ah\u00ed comenz\u00f3 la batalla pol\u00edtica. Los medios progresistas la se\u00f1alaron como vinculada a la extrema derecha. Los medios conservadores, por el contrario, difundieron a\u00fan m\u00e1s el v\u00eddeo e incluso intentaron incorporarla a sus filas, seg\u00fan explic\u00f3 ella misma posteriormente. Y los medios que legitiman el discurso ultra sin formar parte expl\u00edcitamente de \u00e9l \u2014las televisiones de las que habl\u00e1bamos antes\u2014 aprovecharon el caso para denunciar los excesos de la izquierda, acus\u00e1ndola de llamar fascista a cualquiera que no piense como ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue entrevistada en el programa \u00abTodo es mentira\u00bb, presentado por Risto Mejide. Sin embargo, la entrevista sirvi\u00f3 m\u00e1s para que el propio programa se defendiera de las constantes acusaciones de dar voz a la ultraderecha que para que Tatiana pudiera explicar realmente su posici\u00f3n. En el poco tiempo que tuvo para hacerlo, explic\u00f3 que el detonante del v\u00eddeo hab\u00eda sido el incremento de la cuota de aut\u00f3nomos que pagaba su madre. Un problema tan concreto como transversal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cierto es que, desde entonces y hasta donde s\u00e9, Tatiana ha publicado principalmente v\u00eddeos de desarrollo personal y de promoci\u00f3n de sus novelas de ficci\u00f3n. Apenas he encontrado contenidos pol\u00edticos posteriores y, de hecho, existe uno en el que defiende los derechos de los homosexuales. Probablemente, por tanto, se trate simplemente de una persona con un discurso pol\u00edtico poco elaborado, pero con buenas intenciones y unas extraordinarias capacidades comunicativas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo verdaderamente interesante de este caso es que, aun sin pertenecer a ninguno de los grupos interesados, todos intentaron apropiarse de ella para integrarla en su propio relato. Las reacciones posteriores terminaron legitimando a todos los actores implicados. Cada uno desempe\u00f1\u00f3 exactamente el papel que le correspond\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella era, literalmente, una persona an\u00f3nima, ajena al sistema. Alguien con una preocupaci\u00f3n ampliamente compartida hacia la clase pol\u00edtica y otra muy concreta: la cuota de aut\u00f3nomos que pagaba su madre. Es decir, alguien como cualquiera de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los extremistas utilizaron su discurso para alimentar la idea de que era necesario acabar con el <em>establishment<\/em>. Una persona corriente dec\u00eda en voz alta aquello que, seg\u00fan ellos, era \u00abevidente\u00bb: que el problema eran los pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los medios de comunicaci\u00f3n, que necesitan justificar continuamente su propio papel, aprovecharon tanto su anonimato como la dureza de los ataques procedentes de la izquierda para defender que ellos \u00fanicamente daban voz a todas las opiniones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La izquierda se present\u00f3 como la \u00fanica defensora de la democracia, llamando a proteger las instituciones actuales mientras se\u00f1alaba con el dedo a la joven, a las fuerzas reaccionarias y a los medios tradicionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, las reacciones de cada uno terminaron justific\u00e1ndose precisamente por las reacciones de los dem\u00e1s. Una espiral descendente que va erosionando lentamente la legitimidad del sistema.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un modelo dif\u00edcil de reproducir<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPueden los partidos y las organizaciones tradicionales utilizar las mismas herramientas? \u00bfO ya no tiene sentido que publiquen nada? Mientras sigan siendo representativos siempre habr\u00e1 un grupo de personas motivadas a su alrededor y nunca est\u00e1 de m\u00e1s explicar sus posiciones. Tiene sentido seguir generando contenidos de car\u00e1cter reflexivo o ideol\u00f3gico para exponer sus planteamientos, como contin\u00faa haciendo Pablo Iglesias a trav\u00e9s de \u00abLa Tuerca\u00bb o Jordi Graupera mediante \u00abEnsems\u00bb. Sin embargo, para reproducir la estrategia de los extremistas tendr\u00edan que hacer exactamente lo mismo que ellos: construir un discurso sencillo, emocional, provocador y canalla. Y, respecto a ello, conviene plantearse dos preguntas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfLes resultar\u00eda realmente eficaz teniendo en cuenta el d\u00e9ficit de credibilidad que arrastran? La \u00fanica v\u00eda razonablemente viable parece pasar por nuevos agentes independientes y, quiz\u00e1, por fragmentar los contenidos. En lugar de agruparlo todo bajo el paraguas del partido, podr\u00edan crearse campa\u00f1as centradas en cuestiones concretas, alineadas con su l\u00ednea pol\u00edtica, pero dotadas de una identidad propia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, aun suponiendo que esa estrategia funcionara, \u00bfes ese el tipo de partidos que queremos? \u00bfEs realmente deseable que incluso quienes, por responsabilidad, est\u00e1n obligados a ofrecer explicaciones complejas acaben simplificando y diluyendo sus mensajes? A mi juicio, la respuesta es no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Necesitamos ampliar el debate, a\u00f1adirle matices en lugar de eliminarlos, ser conscientes de c\u00f3mo aquello que defendemos puede perjudicar y beneficiar a otras personas y comprender tambi\u00e9n c\u00f3mo nos afecta a nosotros mismos una vez superados los efectos inmediatos que persegu\u00edamos. Tenemos sobre la mesa problemas extraordinariamente complejos: el aumento del precio de los alquileres, la desaparici\u00f3n de servicios en las grandes ciudades excesivamente orientadas al turismo, el estancamiento del poder adquisitivo de las familias desde hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas o un modelo de crecimiento basado casi exclusivamente en empleos de bajo valor a\u00f1adido. \u00bfDe verdad vamos a resolver todo eso con soluciones que pueden explicarse en treinta segundos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los partidos deben seguir explic\u00e1ndose, s\u00ed, pero dejando de tratar a los ciudadanos como si fueran idiotas. En realidad, no renuncian al discurso de los treinta segundos porque no quieran utilizarlo, sino porque carecen de la credibilidad necesaria para hacerlo funcionar. Necesitamos que todos los actores implicados en la vida p\u00fablica sean honestos con la realidad al mismo tiempo que mantienen el compromiso con los cambios que han defendido. La alternativa no consiste en que los partidos tradicionales aprendan a comunicarse como quienes hablan desde los m\u00e1rgenes, sino en que esos discursos terminen ocupando todo el espacio que ellos abandonen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los comentarios m\u00e1s repetidos en entornos pol\u00edticamente activos es la necesidad de estar presentes en las redes. Les preocupa la insuperable presencia de ideas iliberales y la enorme difusi\u00f3n de su mensaje. Si ellos han podido hacerlo, nosotros tambi\u00e9n deber\u00edamos ser capaces. Tenemos que llegar a los j\u00f3venes, dicen. 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