{"id":7357,"date":"2026-11-06T11:18:45","date_gmt":"2026-11-06T10:18:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.albertolacasa.com\/es\/?p=7357"},"modified":"2026-11-06T16:03:00","modified_gmt":"2026-11-06T15:03:00","slug":"la-julieta-de-lisette-oropesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.albertolacasa.com\/es\/2026\/11\/06\/la-julieta-de-lisette-oropesa\/","title":{"rendered":"La Julieta de Lisette Oropesa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No voy a descubrir que Bellini es un maravilloso creador de melod\u00edas. Aunque, por sensibilidad, estoy m\u00e1s cerca de la m\u00fasica de la segunda mitad del siglo XIX, me gusta escuchar sus reconocibles arpegios y las agilidades que sus partituras exigen a los cantantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>I Capuleti e i Montecchi<\/em>\u00bb no es la mejor \u00f3pera que he visto, con una estructura narrativa y musical que definir\u00eda de discutible \u2014me ha parecido terminada con prisas\u2014. A pesar de ello, he disfrutado de lo lindo con las cantantes, el coro y la orquesta. Pero si ha habido un momento que me ha hecho vibrar es el inicio de la segunda escena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia comienza en el palacio de los Capuleti, donde Capellio \u2014bajo y padre de Julieta\u2014, Tebaldo \u2014tenor, el prometido de Julieta\u2014 y los partidarios de Capellio \u2014un coro de voces exclusivamente masculinas\u2014 se confabulan para rechazar la propuesta de los Montecchi de hacer la paz. El \u00fanico que se muestra favorable es Lorenzo \u2014bajo y m\u00e9dico de los Capuleti, el mismo que dar\u00e1 a Julieta el brebaje para parecer muerta\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, que solo o\u00edmos voces de hombres, con constantes intervenciones del coro pidiendo guerra, lo que da a la m\u00fasica un aire marcial. La \u00fanica voz dulce es la de Romeo, al que interpreta una mezzosoprano, una estupenda Raffaella Lupinacci. La escena se cierra con \u00ab<em>la tremenda ultrice spada<\/em>\u00bb \u2014\u00abla temible espada vengadora\u00bb\u2014, donde Romeo y el coro se amenazan de muerte. Una primera media hora en la que Julieta solo es moneda de cambio \u2014Romeo, disfrazado de emisario, ofrece la paz con la garant\u00eda del matrimonio entre ambos\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda escena es la que ha atrapado mi atenci\u00f3n. La protagoniza ella, una \u00fanica voz, femenina. El contraste con la escena anterior es muy poderoso. Se inicia con el recitativo \u00ab<em>Eccomi in lieta vesta<\/em>\u00bb \u2014\u00abHeme aqu\u00ed con vestido de fiesta\u00bb, en referencia a que va vestida de novia para casarse con Tebaldo, a quien no ama\u2014. Las primeras notas llaman a la desgracia \u2014una trompa de lo m\u00e1s l\u00fagubre\u2014, seguidas de una descripci\u00f3n sonora de la tristeza de Julieta \u2014unos violines\u2014. Dan paso a una melod\u00eda que, comparada con lo que acabamos de o\u00edr en la primera escena, es peque\u00f1a. Muy peque\u00f1a. Casi minimalista. La soledad de la pobre Julieta dibujada con unas pocas notas e instrumentos bien escogidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">All\u00ed, en medio, todav\u00eda en silencio, estaba Lisette Oropesa, una de las voces m\u00e1s bonitas que he escuchado en directo. Delicada, preciosista, conmovedora. El p\u00fablico, paciente, hemos tenido que esperar dos minutos m\u00e1s a que la melod\u00eda de Bellini le diera paso. Su intervenci\u00f3n en el recitativo tiene dos partes; en la primera lamenta tener que casarse con Tebaldo. \u00ab<em>Eccomi adorna\/come vittima all&#8217;ara<\/em>\u00bb \u2014\u00abAqu\u00ed me ten\u00e9is engalanada\/como una v\u00edctima ante el altar\u00bb\u2014. Pero, de repente, sin que lo esperemos, un arpa toma el protagonismo y el recuerdo de Romeo se hace presente. \u00ab<em>Ove sei tu, Romeo?\/in qual terra t&#8217;aggiri?\/Dove, dove, inviarti,\/dove, i miei sospiri?<\/em>\u00bb \u2014\u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s, Romeo?\/\u00bfPor qu\u00e9 tierras vagas?\/\u00bfD\u00f3nde, d\u00f3nde enviarte,\/d\u00f3nde, mis suspiros?\u00bb\u2014. Tristeza y amor de la mano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con mirada embelesada, segu\u00eda todos los movimientos de la soprano estadounidense de origen cubano por el escenario, tan delicados como su voz. Peque\u00f1os pasos y el vestido blanco. Cautivado por las agilidades y la suavidad con que se deslizaba de una nota a la siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un arpegio de cuerda, 100% belliniano, seguido de unos vientos, nos transporta hacia la romanza \u00ab<em>Oh! Quante volte<\/em>\u00bb \u2014\u00ab\u00a1Oh! \u00a1Cu\u00e1ntas veces!\u00bb\u2014, donde la voz, casi desnuda porque la instrumentaci\u00f3n apenas llenaba sus silencios, ha seguido empujando nuestras emociones hacia un clamor para que Romeo se haga presente. \u00ab<em>Con quale ardor t&#8217;attendo\/E inganno il mio desir<\/em>\u00bb \u2014\u00ab\u00a1Con qu\u00e9 ardor te espero\/y enga\u00f1o mi deseo!\u00bb\u2014, se lamenta Julieta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La orquesta acaba por dejarla sola en los \u00faltimos compases. Lisette se ha tendido en el suelo y acaricia el agua de una especie de estanque sobre el escenario. Y, como si los dioses la hubieran escuchado, Lorenzo aparece acompa\u00f1ado de Romeo, lo que da paso a una escena muy l\u00edrica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He llegado extasiado a la escena entre las dos, que ha prolongado el hechizo. Para m\u00ed, este cuadro es el mejor de la \u00f3pera con diferencia. Quiz\u00e1 porque la voz de Lisette, llena de tristeza, deseo y espera, ha contrastado especialmente con el inicio marcial y amenazante. No hace falta que una \u00f3pera nos convenza de principio a fin para que algo de ella se quede con nosotros. A veces, bastan diez minutos as\u00ed. De pura verdad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No voy a descubrir que Bellini es un maravilloso creador de melod\u00edas. 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